Reflexiones

Decir Aconcagua: “es más que pensar en una montaña”


Mi montaña y yo

Aconcagua es una ventana al mundo, “es un mundo”, particular con una cosmovisión muy singular. Es un “fenómeno sociológico”, algo que no se produce en otras montañas. Para mí, “Aconcagua” la identifico con mi casa, mi lugar, mi desierto.

Desde el Aconcagua se puede ver el mundo, y desde el mundo  se ve el Aconcagua.

Soy Ignacio Lucero, guía de montaña. Me he relacionado con Aconcagua por más de 17 años. En los comienzos fui guardaparque, he realizado numerosas expediciones, tengo en mi espalda “treinta y nueve” cumbres al Aconcagua, por diferentes rutas. Hago entre cuatro y seis expediciones por temporada.

¿Cómo es una expedición?

Aconcagua con sus 6.962 m.s.n.m., es la montaña más alta de América, lo cual la dota de un estatus muy particular por el solo hecho de ser la más alta, se interesan en ella montañistas y aventureros de todo el mundo. A esta montaña se la suele comparar con montañas de los Himalayas, por sus complicaciones con respecto a la altura.

Una expedición comercial por la ruta normal demora unos 17 días. Los primeros días se busca aclimatar a la altura a la gente, por lo cual se utiliza el campamento de “Confluencia”, también se realiza un trekking a Plaza Francia con ese fin, ya que está ubicada a los 4.100 m s.n.m. Desde aquí se puede ver la “Pared Sur”, uno de los lugares más bellos de esta zona. Luego se utiliza el campamento Base de “Plaza de Mulas” para descanso, para potenciar la aclimatación, para esperar el buen tiempo, y para plantear la estrategia que nos hará encarar la montaña.

El problema principal de esta montaña es “la aclimatación” y el frío, ya que también es una montaña con temperaturas muy bajas y vientos muy fuertes.

Para llevar adelante nuestro propósito de ascensión a la montaña más alta del continente, se utiliza una estrategia general de campos de altura, “Canadá” como campo número uno, está ubicado a los 4.900 m.s.n.m. “Nido de Cóndores” con una altura de 5.400 m.s.n.m. y finalmente “Berlín” a los 5.900 m.s.n.m. Estos campos se usan con el fin de ir adaptándose a la altura y se hacen sucesivamente porteos de equipo, combustible, alimentos; a cada uno de ellos. También existen otros campamentos pero se suelen utilizar menos como son “Cólera”, “Piedras Negras”, “Independencia”.

Generalmente desde Plaza de mulas las jornadas que hemos diseñado son de aproximadamente tres horas de marcha cada día, para aclimatar sin agotar.

El último día es el “día clave”, es donde se pone en juego todo y toma sentido absolutamente el trabajo de adaptación, hidratación, entrenamiento, estrategia general y voluntad; todo se conjuga para éste día dar fruto. Ninguno de estos elementos es decisivo para llegar a la cumbre, pero cualquiera de ellos puede ser decisivo para “no llegar” incluso un sinnúmero de factores más pueden significar el fracaso de la cumbre, que no significa el fracaso de la expedición.

También tenemos que hablar de un factor, que preferí hablar del, de modo separado, lo denomino “capacidad de sufrimiento”. Éste es el umbral de sacrificio que está predispuesta una persona a ofrecer y a sostener por el objetivo que posee, y tiene que ver más con una fuerza interior que con una realmente física y biológica, el límite de sufrimiento que el hombre puede aceptar es impensable, pero depende del sentido que dotamos a ese padecimiento, aceptar el sufrimiento depende de cuan convencidos, motivados y decididos estamos de lo que estamos haciendo.

El cuerpo, el entrenamiento

Por supuesto que mientras mejor se esté físicamente son mayores las posibilidades de hacer cumbre, pero esto no es forzosamente así. Hay gente muy entrenada que no hace cumbre por distintas situaciones, no se aclimatan bien, van sin guías, o por mal tiempo. El promedio de cumbre ronda el 30 %. Tampoco ser joven garantiza el éxito, muchas veces estos son demasiado impulsivos y no logran el objetivo.

El cuerpo se deshidrata con mucha rapidez. Por ello es fundamental la hidratación previa, nos va a ayudar a soportar los efectos de la altura, prevenir congelamientos y hasta los edemas. En esta montaña la hidratación es uno de los factores más importantes, puesto que el cuerpo se deshidrata con mucha rapidez ya que en ésta zona hay menor humedad porcentual ambiente, mayor incidencia de sol, menor capa de atmósfera y mayor convección de viento; todos estos factores hacen que el cuerpo se deshidrate con mucha rapidez.

Tengamos en cuenta que la montaña, no se agota en un mero deporte, ni en una búsqueda de aventura, En la montaña también se puede encontrar mucho placer estético y reflexivo,  si tengo que describir la montaña en unas pocas palabras, digo que par mi “es un estilo de vida”. Me gustaría envejecer haciendo montaña, caminándola, viviéndola.

Plaza de Mulas

Es el Campamento Base para ascender por la ruta normal, un lugar muy curioso ya que en temporada alta puede llegar a haber quinientas personas, es un lugar súper cosmopolita, hay montañistas de todo el mundo en este punto. También existen autoridades como los guardaparques, servicios de médicos y la patrulla de la policía. En este lugar no están permitidas las estructuras fijas por lo cual todo se monta en carpas, Asimismo hay servicios de Internet, comidas, duchas, camas etc. En fin en pocas palabras es una villa transitoria que se arma y se desarma a cada temporada. Es algo muy curioso, hay pocos Argentinos, generalmente los que estamos allá estamos trabajando.

Espero que las autoridades lo sepan cuidar, y no solo me refiero ecológicamente, sino su ambiente, su tradición y sus particularidades.


¿Que son los deportes extremos?

Es una expresión y una clasificación que no me gusta mucho, porque suena muy vacía, muy sin sentido  y casi estúpida esta clasificación se ha viciado para denominar cualquier experiencia de turismo aventura para algunos “guiris”  deseosos de vivir algo diferente, pero es cierto  que estos deportes, o actividades asumen algo extra de riesgo y de esfuerzo, yo podría definirlo como: “la mutación del espíritu bélico del hombre”.

Cada montaña es un fin en sí mismo, no se debería menospreciar ninguna, y es peligroso subestimarlas, en la montaña hay que estar siempre en guardia y nunca huir a ella porque estamos mal, o confundidos, esto entraña un peligro muy grande porque nos hace desviar el foco de atención.

Por qué se utiliza un léxico bélico para referirse a la montaña, conquista, atacar cumbre. Son metáforas para referirse a la actividad, en la vida cotidiana las usamos continuamente para referirnos a todo, en la montaña se usan estas, yo creo que debe ser puesto que en los orígenes de las primeras ascensiones siempre habían expediciones militares, pero hoy en día eso va cambiando  se va notando que el fin ya no es de conquista, ni intenciones militares, por ejemplo ya no se utiliza atacar cumbre, sino “tirar cumbre”.

Para muchas culturas, en las montañas vivían los dioses, las montañas han sido objeto de adoración, camino, o lugar sagrado para dirigirse a los dioses. No sé cuál es la relación, no sé si en las montañas viven los dioses, pero sin duda, “las montañas están más cerca de los dioses”.

Soledad, montaña y silencio, es un trinomio que se encuentra en la montaña. El silencio es un ámbito de convivencia con uno mismo y sus entrañas.

Si tengo que pensar en una montaña es la próxima y si tengo que definir ¿Cómo veo la montaña?  - Desde adentro.


Mi teoría respecto de un ascenso al Aconcagua.

Hoy está en auge ascender el Aconcagua, esta montaña se ha abierto no solo al montañista sino al turismo. Yo sostengo que casi con exactitud cualquier persona puede hacer cumbre en el Aconcagua. Todos tenemos capacidades diferentes y potencialidades particulares, se trata de potenciar esas cualidades y de saber utilizar las capacidades particulares de cada uno y armar un plan estratégico para la montaña de acuerdo a las características propias de cada individuo, o de cada grupo, ya que estos funcionan como una unidad.

Todos podemos mirar desde arriba, pero armando estrategias a medida con un guía profesional y dedicado en particular a ésta montaña, ya que presenta muchas peculiaridades muy singulares. El éxito de una ascensión no se debe medir por la cumbre, Cada paso que damos en la montaña es un fin, pero a la vez también un medio, pero es cierto que todos queremos llegar a la cumbre, Estas estrategias me han dado un  promedio de éxito de cumbre de más del 70 %.

La montaña se abre al corazón del hombre y el hombre se busca en cada paso, pero no siempre se encuentra, pero en la altura seguro que está más próximo.

 

Espeio 591 entre Chile y 25 de Mayo - Ciudad de mendoza